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El Banco de los BRICS se convertirá en una de las mayores instituciones multilaterales de desarrollo financiero del mundo.
Vladimir Putin (Cumbre de Fortaleza 2014, sobre el Nuevo Banco de Desarrollo)
El viento fuerte prueba la resiliencia de la hierba, y el fuego feroz revela el oro verdadero. Mientras asumamos nuestras responsabilidades y nos cuidemos mutuamente, el gran barco de los BRICS navegará lejos y con firmeza.
Xi Jinping (discurso virtual 2025)
Los BRICS han desarrollado un marco sólido de cooperación que contribuye a la estabilidad y el crecimiento en un mundo que se dirige hacia la incertidumbre.
Narendra Modi (Cumbre de Xiamen 2017)
Los próximos 12 y 13 de septiembre se llevará a cabo en Nueva Delhi la décimo octava cumbre de BRICS, ahora como BRICS+, que implica la suma de veintidós naciones que representan más de 3100 millones de habitantes, lo que implica un mercado amplio y dinámico que compite y supera al G7.
Aunque el tema central de la cumbre se exhibe bajo el nombre de “Building for Resilience, Innovation, Cooperation and Sustainability” -Construir para la Resiliencia, Innovación, Cooperación y Sostenibilidad-, durante el último año se desarrolló la guerra declarada a Irán por parte de EE.UU. e Israel; lo que cambiará inevitablemente la agenda de la cumbre, (ver la agenda básica aquí) ya que Irán es miembro BRICS+ y ha demostrado ser una potencia regional al repeler la ofensiva militar, posicionándose como un reto frente a un miembro fundador de la región, India, además de estar en el grupo Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Países con quien Irán tiene conflicto por su abyección a los sionistas. Esto lo analicé en el artículo, Cuatro hipótesis acerca del comportamiento de Rusia e Irán en sus conflictos.
En este sentido, me enfoco en la otra agenda ineludible que deviene de estos acontecimientos.
Comportamiento grupo BRICS+ ¿será obligado a abordar una postura de unidad?
Una observación que es transversal en mis análisis se fundamenta en que el mundo post Guerra Fría se apartó de las convergencias ideológicas que se muestran más sólidas al tener un marco referencial objetivo. La idea del capitalismo contra el comunismo provocó organizaciones políticas y económicas propias de cada bando al margen de órganos multilaterales como ONU -fundada por la URSS al lado de USA e Inglaterra- y sus instituciones integrantes, como UNESCO, Comisiones Económicas regionales, FAO, OMS, OIT, ANUDI, FMI (en este el bloque socialista no participaba), etc.
Por ende, construyeron sus propias organizaciones, tales como el Pacto de Varsovia de carácter defensivo y militar, la internacional socialista, como coordinación ideológico política a partir de los Partidos Comunistas de todo el mundo COMINFORM, el CAME, como paradigma de cooperación comercial y económica y existía el grupo del entonces llamado Tercer Mundo -más o menos el equivalente actual del Sur Global- llamado los No Alineados, NOAL.
Es importante tener claro que a la reunión que parió la banca multilateral del mundo, Bretton Woods en 1944, fue invitada la URSS como potencia que era y que saldría vencedora de la Gran Guerra Patria, 1941-45, contra la Alemania nazi. Sin embargo, Stalin no aceptó ser parte de una institución instrumento del imperialismo norteamericano. Aunque hubo excepciones, en general los países del bloque socialista acompañaron tal decisión.
Cuando se creó el Pacto de Varsovia en 1955, como respuesta a la creación de la OTAN y la negativa occidental de aceptar dentro de ésta a la URSS por solicitud de Stalin, hubo de nuevo la impronta ideológica de distinción de bloques; inercia natural del mundo bipolar.
Entonces. Tras casi dos décadas de creación del grupo BRICS, ¿Cuál es su distinción conceptual, su impronta doctrinal? ¿Es anticapitalista? ¿Hace una clara postura ante las concepciones ya en declive de Estado y democracia? La respuesta a las anteriores preguntas es NO.
El grupo BRICS es un grupo flexible ideológicamente. No interfiere en la forma en que los miembros o no miembros conciben el poder, los derechos humanos, la libertad, entre otras. Por esto no tienen problema -así sea actuando como Estados no como grupo- en tener negocios o cooperación científica, cultural y universitaria con el Estado genocida de Israel o con dictaduras africanas, fascismos latinoamericanos o la actual dirigencia siria a cargo del criminal de guerra Al Jolani, líder del grupo terrorista ISIS y que con apoyo de Turquía -país observador de BRICS- y EE.UU. llegó al poder y hoy se reúne con líderes mundiales.
BRICS omite usar el término, ‘capitalismo’ y sus derivados. No figura esa palabra ni anti capitalismo, porque el BRICS+ es un grupo capitalista en toda regla. Ha creado el propio Banco de Desarrollo BRICS, con mecanismos menos agiotistas que el FMI o sus capítulos regionales de banca.
Más allá de esto, el grupo BRICS+ no ha construido un organismo claramente político. Es ambiguo. Sus comunicados hablan en general de gobernanza global por reformar, multipolaridad, multilateralismo y los antagónicos de éstos. Pero está claramente vacío de principios, de dientes que le permita al grupo un pronunciamiento significativo.
El BRICS+ al no tener una doctrina clara, entrega comunicados generales, donde es imposible indicar un respaldo a países y más bien se enfoca en respaldo a ideas; por ejemplo, se encuentran comunicados muy tangentes frente a la guerra de Ucrania o el genocidio a los palestinos, donde sólo señala el drama de la población civil y los niños.
En los ataques a Irán de 2025, señaló el grupo BRICS en comunicado extraordinario: “Expresamos grave preocupación por los ataques militares contra la República Islámica de Irán desde el 13 de junio de 2025, que constituyen una violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas…”
Y así en general. Estas observaciones no constituyen censura alguna de mi parte. Expresan el carácter ‘inofensivo’ bajo el cual se ha creado el grupo. Como alguien o algo que no constituye amenaza. Sin embargo, ya es superior a G7 y cada vez más toma peso como posible organismo de tipo foro político que tienda a reemplazar o complementar a la ONU.
Esto no es un capricho de mi observación. ONU cada vez funciona menos. El Concejo de Seguridad deja que Israel obre de la mano de EE.UU. Su objetivo de creación no se expresa ni en sanciones ni en retaliación militar bajo un cuerpo de paz de cascos azules que imponga orden donde haga falta.
Las votaciones de los países del grupo BRICS+ ante la Asamblea General de ONU, nunca exhiben una disciplina de bloque y allí se expresan los intereses nacionales, cuando no las animadversiones acumuladas en décadas. Las votaciones en temas como DD.HH. desarme, pena de muerte, reforma del Consejo de Seguridad, conflicto en Ucrania, son prudentes y tibias; particularmente respecto al último, nadie ha ofrecido un respaldo a Rusia y votan desde la abstención y rara vez en contra.
Con estos elementos entonces se plantea la pregunta sobre si es el momento de tomar una postura fuerte ante el Occidente Colectivo y llamar al orden y la convergencia a sus integrantes, pues los retos que impone la nueva realidad del Estrecho de Ormuz, del Mar Rojo, el golpe económico, energético, en fertilizantes y otros derivados petroleros del Golfo por la guerra, tendrá que contemplar un Irán fuerte, miembro del grupo BRICS+, que sólo ha mostrado convergencia económica, mirando hacia un lado a las cosas que desunen y centrándose en las que unen.
Pero, ¿es saludable o perdurable tal postura? ¿Pueden en verdad mirar al lado India, Emiratos y Arabia o Egipto cuando han tenido roses o agresiones solapadas o directas como títeres de los estadounidenses e israelitas? ¿En verdad es una muestra de ‘alta diplomacia milenarista’ soportar la hipocresía de Turquía quien vocifera contra Israel y Netanyahu, pero le envía petróleo? ¿Soportarán Rusia y China la ambivalencia y roses binacionales que sostienen con India? ¿Se retomará la disputa de India – Irán respecto a flujos de mercado por el Estrecho de Ormuz?
El foro de ministros BRICS+ de mayo de 2026 mostró una incapacidad por llegar a un acuerdo que derivara en un comunicado en donde se tomara una postura firme ante la guerra en Irán, que afecta aún más a los mercados globales que la propia guerra en Ucrania.
Allí, Irán exigió a BRICS+ una condena formal a las acciones y agresiones militares de EE.UU. e Israel. Pero Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita estuvieron en contra firmemente, buscando proteger sus propios intereses regionales. Es claro que Irán reclamará en septiembre y a su manera ser tratado como la letra ‘I’ relevante para el grupo, en lugar de la India o Indonesia.
Como ya documenté en un artículo anterior, China es un poder en la sombra que se muestra como socio fiable, bondadoso y dotado de virtudes amables y solidarias, pero al mismo tiempo es innegable y iluso no comprender que presiona por sus intereses. En ese sentido ha trabajado con tacto sobre la dirigencia iraní y la rusa y es obvio que como potencia será más incisiva con países menos poderosos.
No es un matón de barrio como USA, pero el grupo BRICS+ es en gran medida China y Rusia y la primera se desarrolla bajo la premisa de no exhibirse mientras asciende. Esto hace aún más complicado que en el grupo BRICS+ se presente una declaración más radical. Quizá el mismo grupo podría ser la forma de desarrollar un impulso más fuerte excusado en la ‘voluntad de los miembros’ que proyectara más poder de China, sin ser China explícitamente.
En mi concepto Rusia, China e India están frente a un escenario de guerra total y crisis global civilizacional en pleno desarrollo y necesitan mantener cohesionado el bloque como un frente anti guerra, anti israelí, anti fascista y anti mercado; lo que va bien para su carácter de Estados con fuerte dirección del bienestar, y la dirección estatal de sectores estratégicos, como defensa, industria pesada, energía o agrícola, en contra del Estado mínimo neoliberal.
Aciertos estadounidenses ante su competidor multipolar BRICS+.
Los Estados Unidos de América y sus lacayos europeos, asiáticos y del Pacífico se frotan las manos ante la fragilidad que puede exhibir el grupo BRICS+, cuando se le plantean retos de alta envergadura.
Es clave reconocer la habilidad y la capacidad que tiene EE.UU. para fastidiar o al menos retardar lo inevitable o no tan inevitable: su dominio unipolar o su anarquía caótica. En tal sentido, la guerra en Irán y Ucrania deriva en el hecho colateral de crisis, alerta o reto en BRICS+.
La guerra en Ucrania, siendo una guerra por la multipolaridad o la unipolaridad, es tanto un reto a Rusia como a China y tiene también sus efectos colaterales para BRICS+, tales como la obstrucción del comercio y la cooperación financiera; todo esto al impedir la transferencia mediante el sistema de pagos internacionales SWIFT, la congelación de las reservas de 300 mil millones de dólares del banco ruso, las más de 29 mil sanciones y las restricciones al gas, petróleo y energía a Rusia.
Además, las sanciones a China, la limitación o expulsión de empresas chinas o los aranceles que han ido y venido, pero que limitan ciertos flujos condicionando no sólo a los chinos sino a los que negocian con éstos, más la prohibición del acceso a chips, semiconductores, inteligencia artificial y tecnología avanzada, etc., son parte de las piedras en el zapato del mayor miembro BRICS+.
Las amenazas de Trump de más aranceles y de duros castigos a un intento del grupo BRICS+ de des dolarizarse o las limitaciones a un desempeño más franco del Nuevo Banco de Desarrollo de BRICS+ por jugar a desmarcarse del uso del dólar girando en ambos casos a pagos en monedas nacionales entre socios, congela la proyección más eficiente del grupo.
Y claro, la otra cara de la moneda de lo anterior es que tales limitantes obligan a la creatividad y al desarrollo de organismos y mecanismos autónomos y soberanos en Brasil, China y Rusia, por ejemplo. Es el riesgo de la guerra planteada por USA y ésta ya siente dolor.
Finalmente, las sanciones y la guerra a Irán, más allá del carácter mesiánico y profético por consolidad el ‘Gran Israel’, aunque han golpeado la economía estadounidense que no calculó la capacidad propia y la de los iraníes, han desestabilizado toda Asia Occidental, el espacio indo-asiático y Asia, regiones en donde están varios nuevos miembros BRICS+ ya referidos.
Aunque no es tan relevante, o sólo lo es para la doctrina de seguridad regional norteamericana, ningún país de Latinoamérica con costa pacífica es miembro BRICS+, Venezuela fue impedida por el hipócrita, pragmático y pez gordo regional, Brasil, para ingresar a BRICS+ en la cumbre del grupo en Kazán 2024. A ello se suma que ya Venezuela es de Estados Unidos, que Cuba -miembro BRICS+- muy seguramente caerá y toda la subregión salvo Nicaragua y México, ya está tomada por gobiernos fascistas pro israelíes.
Esto demostró la debilidad de Rusia y China para hacer respetar intereses más allá de sus fronteras y ante las amenazas y retos que le plantea occidente en sus fronteras mismas. Así, Latinoamérica y el Caribe, salvo Brasil, Cuba y Bolivia, NO logrará entrar a BRICS+ al menos en el futuro cercano y no es seguro si la membresía cubana y boliviana se mantengan ante la retoma gringa de la región con base en la Doctrina Monroe-Donroe.
Siendo BRICS+ un reto geopolítico para occidente, que se apalanca en todas las descripciones dadas anteriormente, es necesario que exhiba un músculo como grupo. China puede seguir como nación milenaria en su sempiterna paciencia estratégica, pero las demás naciones deben reaccionar y ejercer el poder del multilateralismo del que la dota su membresía para forzar una postura firme o serán finalmente acorraladas, una a una, por el loco en declive; lo que puede devenir en el deterioro del grupo y abandonos.
Si existiera, como en la Guerra Fría, un fuerte elemento de cohesión ideológico, -capitalismo/socialismo- esto no sería problema para BRICS+. Pero es complicado tener en el mismo grupo a Irán y a socios de Estados Unidos sin soberanía como los saudíes o los emiratíes. Es complejo tener a Nigeria que es el mayor socio comercial africano de EE.UU. o a los vietnamitas, cultores de los norteamericanos pese a la masacre que éstos hicieron allí, junto a los franceses. Kazajistán y Uzbekistán, de Asia Central, negocian activamente con EE.UU. Turquía, país traidor, cruel e hipócrita por excelencia es observador de BRICS+ e implica una amenaza en su neo otomanismo a Rusia e Irán.
Esta ultra flexibilidad que parece una virtud, puede ser el talón de Aquiles del grupo. Urge una postura ideológica clara. Que como países del Sur Global, desarrollen instituciones no sólo que mejoren los términos de intercambio comercial de tipo socialista basado en la experiencia CAME, sino que articulen una nueva ética internacional, un nuevo marco de las relaciones diplomáticas, una nueva concepción de Estado que supere a la falaz democracia, del liderazgo, la educación, la cultura y la defensa del trabajo humano, ante amenazas como la hiper automatización, robotización, inteligibilidad artificial y la precarización laboral de un creciente cognitariado.*
Por lo aquí señalado, será difícil para BRICS+ no publicar un pronunciamiento que de cuentas de acuerdos internos que dirimieron los choques actuales de sus miembros y ojalá una referencia acerca de una postura contra hegemónica clara, que atisbe una construcción en ciernes de principios sólidos y acordes a los actuales retos históricos. BRICS+ debe adaptarse a los nuevos tiempos. Cuando se fundó, otros contextos y su propia germinal insipiencia no les interponían retos ni una declaración radical de principios, que le desmarcara del viejo occidente.
El mundo no sólo observa, se encuentra en plena ebullición, en plena transición. Como decía José Martí, Esta es la hora de los hornos, y no se ha de ver más que la luz.
* Concepto desarrollado por Franco ‘Bifo’ Berardi, que define a la clase de trabajadores que vende o alquila su conocimiento, información, creatividad, lenguaje, emociones y las capacidades mentales en la era del conocimiento y la economía digital.


