Editorial
January 19, 2024
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*/El poder de Rusia y China para enfrentar la agresión de Estados Unido es garantía que un mundo mejor se está conformando./*

El surgimiento de un mundo multipolar es un recordatorio en el sentido que el mundo tiene mucho como para estar optimista –a pesar de los estragos de las guerras y de peligrosas tensiones multifacéticas.

El poderío de Rusia y China para enfrentar la agresión de Estados Unidos es una de tales garantías que un mundo mejor se está conformando.

Afuera con el viejo y adentro con el nuevo. Existe un sentido inequívoco en que estamos presenciando no solamente un año que está dándole paso al siguiente.

El mundo está transitando cambios verdaderamente históricos que están relacionados con el inexorable declive del ordenamiento occidental encabezado por Estados Unidos y el surgimiento de un orden global multipolar.

Indudablemente que Estados Unidos es todavía una potencia global con ambiciones hegemónicas. Posee cientos de bases militares en alrededor de más de cien países alrededor del mundo lo cual es testimonio de su formidable fortaleza militar.

Sin embargo, el orden occidental dominado por Washington – o el denominado “orden basado en la ley” – se encuentra en fatal declive. El surgimiento de un orden alternativo multipolar está siendo ilustrado en numerosos foros, los BRICS con su creciente membresía, la creciente influencia del G20 y el dinamismo de las economías euroasiáticas. Todos estos desarrollos testifican el deceso del orden occidental.

El importante alejamiento del dólar norteamericano como la principal divisa comercial es quizás la más consecuente manifestación de los giros globales del poder.

Raramente los imperios terminan calmadamente, como lo demuestra la historia milenaria. Siempre hay una lucha feroz por mantener los privilegios y monopolizar el control. La decadencia de Estados Unidos no hace ninguna diferencia. El imperio decae en medio de gritos y patadas.

Esto explicaría el impulso inicial en las tensiones y conflictos en el mundo actual. La guerra por encargo en Ucrania contra Rusia, la erupción de violencia genocida en el Medio Oriente y las incendiarias tensiones en Asia-Pacífico con China, todas están relacionadas con la pérdida de Estados Unidos de su poderío imperial.

Dada la horrorosa violencia y los peligros de estos conflictos escalando hacia una conflagración total, nosotros no obstante, llegamos a un fin de año con un realismo esperanzador.

Rusia, China y muchas otras naciones están firmemente negándose a capitular ante la agresión de Estados Unidos.

El imperio norteamericano se encuentra arrinconado por su propia corrupción y crisis interna. Hubo un tiempo en la historia cuando las potencias occidentales podían salir a tiros de un problema iniciando guerras en ultramar bajo todo tipo de falsas pretensiones.

Aquellos días caducaron. Estados Unidos y sus socios occidentales están de todas maneras en bancarrota, financieramente, moralmente y políticamente. El mundo puede verlo tan claro como lo dice la fábula del emperador desnudo.

Rusia, China y otras naciones que desean un nuevo mundo más justo basado en el respeto por el derecho internacional y los principios fundacionales de Naciones Unidas no van a complacer al chantaje geopolítico de Estados Unidos y su desfalleciente imperio occidental.

A pesar de las sombrías circunstancias que prevalecen en algunas partes, el mundo tiene mucho que ver hacia adelante en cuanto a lograr la cooperación internacional, el desarrollo y la paz. Los síntomas esperanzadores nos rodean por todos lados.

Cuando un imperio cae, se da mucho rechinar de dientes, pero cae y el mundo sigue adelante.

¡Feliz Año Nuevo para todos nuestros lectores!

Nota.- Sus comentarios y opiniones acerca de este artículo serán bienvenidos en

Publicado originalmente por In a World Fraught With War and Danger… Signs of Hope — Strategic Culture (strategic-culture.su)

Traducción: Sergio R. Anacona

En un mundo recargado de guerras y peligros… señales de esperanza

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*/El poder de Rusia y China para enfrentar la agresión de Estados Unido es garantía que un mundo mejor se está conformando./*

El surgimiento de un mundo multipolar es un recordatorio en el sentido que el mundo tiene mucho como para estar optimista –a pesar de los estragos de las guerras y de peligrosas tensiones multifacéticas.

El poderío de Rusia y China para enfrentar la agresión de Estados Unidos es una de tales garantías que un mundo mejor se está conformando.

Afuera con el viejo y adentro con el nuevo. Existe un sentido inequívoco en que estamos presenciando no solamente un año que está dándole paso al siguiente.

El mundo está transitando cambios verdaderamente históricos que están relacionados con el inexorable declive del ordenamiento occidental encabezado por Estados Unidos y el surgimiento de un orden global multipolar.

Indudablemente que Estados Unidos es todavía una potencia global con ambiciones hegemónicas. Posee cientos de bases militares en alrededor de más de cien países alrededor del mundo lo cual es testimonio de su formidable fortaleza militar.

Sin embargo, el orden occidental dominado por Washington – o el denominado “orden basado en la ley” – se encuentra en fatal declive. El surgimiento de un orden alternativo multipolar está siendo ilustrado en numerosos foros, los BRICS con su creciente membresía, la creciente influencia del G20 y el dinamismo de las economías euroasiáticas. Todos estos desarrollos testifican el deceso del orden occidental.

El importante alejamiento del dólar norteamericano como la principal divisa comercial es quizás la más consecuente manifestación de los giros globales del poder.

Raramente los imperios terminan calmadamente, como lo demuestra la historia milenaria. Siempre hay una lucha feroz por mantener los privilegios y monopolizar el control. La decadencia de Estados Unidos no hace ninguna diferencia. El imperio decae en medio de gritos y patadas.

Esto explicaría el impulso inicial en las tensiones y conflictos en el mundo actual. La guerra por encargo en Ucrania contra Rusia, la erupción de violencia genocida en el Medio Oriente y las incendiarias tensiones en Asia-Pacífico con China, todas están relacionadas con la pérdida de Estados Unidos de su poderío imperial.

Dada la horrorosa violencia y los peligros de estos conflictos escalando hacia una conflagración total, nosotros no obstante, llegamos a un fin de año con un realismo esperanzador.

Rusia, China y muchas otras naciones están firmemente negándose a capitular ante la agresión de Estados Unidos.

El imperio norteamericano se encuentra arrinconado por su propia corrupción y crisis interna. Hubo un tiempo en la historia cuando las potencias occidentales podían salir a tiros de un problema iniciando guerras en ultramar bajo todo tipo de falsas pretensiones.

Aquellos días caducaron. Estados Unidos y sus socios occidentales están de todas maneras en bancarrota, financieramente, moralmente y políticamente. El mundo puede verlo tan claro como lo dice la fábula del emperador desnudo.

Rusia, China y otras naciones que desean un nuevo mundo más justo basado en el respeto por el derecho internacional y los principios fundacionales de Naciones Unidas no van a complacer al chantaje geopolítico de Estados Unidos y su desfalleciente imperio occidental.

A pesar de las sombrías circunstancias que prevalecen en algunas partes, el mundo tiene mucho que ver hacia adelante en cuanto a lograr la cooperación internacional, el desarrollo y la paz. Los síntomas esperanzadores nos rodean por todos lados.

Cuando un imperio cae, se da mucho rechinar de dientes, pero cae y el mundo sigue adelante.

¡Feliz Año Nuevo para todos nuestros lectores!

Nota.- Sus comentarios y opiniones acerca de este artículo serán bienvenidos en

Publicado originalmente por In a World Fraught With War and Danger… Signs of Hope — Strategic Culture (strategic-culture.su)

Traducción: Sergio R. Anacona

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*/El poder de Rusia y China para enfrentar la agresión de Estados Unido es garantía que un mundo mejor se está conformando./*

El surgimiento de un mundo multipolar es un recordatorio en el sentido que el mundo tiene mucho como para estar optimista –a pesar de los estragos de las guerras y de peligrosas tensiones multifacéticas.

El poderío de Rusia y China para enfrentar la agresión de Estados Unidos es una de tales garantías que un mundo mejor se está conformando.

Afuera con el viejo y adentro con el nuevo. Existe un sentido inequívoco en que estamos presenciando no solamente un año que está dándole paso al siguiente.

El mundo está transitando cambios verdaderamente históricos que están relacionados con el inexorable declive del ordenamiento occidental encabezado por Estados Unidos y el surgimiento de un orden global multipolar.

Indudablemente que Estados Unidos es todavía una potencia global con ambiciones hegemónicas. Posee cientos de bases militares en alrededor de más de cien países alrededor del mundo lo cual es testimonio de su formidable fortaleza militar.

Sin embargo, el orden occidental dominado por Washington – o el denominado “orden basado en la ley” – se encuentra en fatal declive. El surgimiento de un orden alternativo multipolar está siendo ilustrado en numerosos foros, los BRICS con su creciente membresía, la creciente influencia del G20 y el dinamismo de las economías euroasiáticas. Todos estos desarrollos testifican el deceso del orden occidental.

El importante alejamiento del dólar norteamericano como la principal divisa comercial es quizás la más consecuente manifestación de los giros globales del poder.

Raramente los imperios terminan calmadamente, como lo demuestra la historia milenaria. Siempre hay una lucha feroz por mantener los privilegios y monopolizar el control. La decadencia de Estados Unidos no hace ninguna diferencia. El imperio decae en medio de gritos y patadas.

Esto explicaría el impulso inicial en las tensiones y conflictos en el mundo actual. La guerra por encargo en Ucrania contra Rusia, la erupción de violencia genocida en el Medio Oriente y las incendiarias tensiones en Asia-Pacífico con China, todas están relacionadas con la pérdida de Estados Unidos de su poderío imperial.

Dada la horrorosa violencia y los peligros de estos conflictos escalando hacia una conflagración total, nosotros no obstante, llegamos a un fin de año con un realismo esperanzador.

Rusia, China y muchas otras naciones están firmemente negándose a capitular ante la agresión de Estados Unidos.

El imperio norteamericano se encuentra arrinconado por su propia corrupción y crisis interna. Hubo un tiempo en la historia cuando las potencias occidentales podían salir a tiros de un problema iniciando guerras en ultramar bajo todo tipo de falsas pretensiones.

Aquellos días caducaron. Estados Unidos y sus socios occidentales están de todas maneras en bancarrota, financieramente, moralmente y políticamente. El mundo puede verlo tan claro como lo dice la fábula del emperador desnudo.

Rusia, China y otras naciones que desean un nuevo mundo más justo basado en el respeto por el derecho internacional y los principios fundacionales de Naciones Unidas no van a complacer al chantaje geopolítico de Estados Unidos y su desfalleciente imperio occidental.

A pesar de las sombrías circunstancias que prevalecen en algunas partes, el mundo tiene mucho que ver hacia adelante en cuanto a lograr la cooperación internacional, el desarrollo y la paz. Los síntomas esperanzadores nos rodean por todos lados.

Cuando un imperio cae, se da mucho rechinar de dientes, pero cae y el mundo sigue adelante.

¡Feliz Año Nuevo para todos nuestros lectores!

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The views of individual contributors do not necessarily represent those of the Strategic Culture Foundation.

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