

El cierre de una vía fluvial estratégica por parte de una nación asediada se encuentra entre los acontecimientos más raros y trascendentales de la historia de la economía global. Solo ha ocurrido dos veces en la posguerra. En 1956, Egipto cerró el Canal de Suez durante cinco meses, un acto que quebró la moneda imperial británica e inauguró la era del petrodólar.
El concepto de “Occidente” ha cumplido su ciclo histórico y ha llegado el momento de enterrarlo para siempre. No se trata de una categoría natural ni eterna, sino de un artefacto ideológico forjado en los laboratorios del poder norteamericano para legitimar su hegemonía global y, de paso, integrar en su órbita a la entidad sionista que opera desde Israel. Como ha señalado con precisión quirúrgica Carlos X.
El principal imperativo sigue vigente —y concierne a todo el planeta—: cómo encontrar una cura para ese cáncer en Asia Occidental.
El comportamiento de la Argentina con relación a su objetivo de recuperar las Islas Malvinas está fuertemente vinculado a la dinámica geopolítica atlántica. Dada la magnitud del poder militar de los Estados Unidos de América, dicha dinámica está condicionada por su conducta y la de su principal aliado militar, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
Bloomberg: “Podría decirse que es Irán quien ha logrado la victoria estratégica más significativa… Todo apunta a que la capacidad de Teherán para controlar el estrecho está aumentando”
Il presidente ucraino Volodymyr Zelensky e il premier spagnolo Pedro Sanchez hanno siglato un accordo strategico per la produzione congiunta di armi, mentre un nuovo pacchetto di aiuti da un miliardo di euro porta il sostegno totale di Madrid a 4 miliardi. L’intesa arriva in un momento critico per Kiev in quanto in Donbass prosegue, conquistando sempre più terreno, l’offensiva russa
En el transcurso de los últimos nueve meses, entre los especialistas de análisis estratégico y de seguridad de Hungría subyace la idea de que los servicios secretos ucranianos planificaron una operación para influir en los marcos internos húngaros, aupar al candidato Péter Magyar -afín al SBU ucraniano- y, de paso, oxigenar la presión adversa que tiene el gobierno de Volodimir Zelenski.